Ojos de Siberiano
Hace unos años, conocí a 2 seres no humanos que marcaron en mi vida. Se trata de
Biena y Beto.
Biena era encantadora, una perrita preciosa, llegó a mi cuando tenía 10 años y se quedó hasta que tuve 20, la mitad de mi vida. Recuerdo cuando la vi un día antes de que muriera, se veía cansada, no pasan los años en vano, menos para un perro. Me sentí muy mal con su partida. Hasta hoy recuerdo los momentos tan bonitos con ella, es una criatura que siempre estará en mi corazón y en mi mente.
Beto es otro de los seres vivos que más quise. Era un perro siberiano marrón, que llegó a la casa de mi enamorada. La primera vez que lo vi estaba muy malherido porque había sido algo callejero, tenía una herida muy grande en el lomo. Cuando nos vimos sentí su mirada fijamente en mi y lanzó un aullido como diciéndome: "Ayúdame". Recuerdo que con el tiempo se convirtió en el miembro de la familia de mi enamorada, que más se alegraba con mi visita, a veces más, que ella misma. Jugábamos mucho con él, yo lo sacaba a pasear, era grande y algo tonto, pero solo para algunas cosas pues, en el fondo era muy avispado y cazador. Una vez, recuerdo que llegaba a la casa de mi enamorada, toque la puerta y beto apareció detrás mío con algo en el hocico, abrieron la puerta y el entró como flecha, atrás de el venia mi enamorada corriendo. Beto se había escapado y se metió a una tienda, apresando una gallina con sus fauces y trayéndola a su casa, pero él no se la comió; como si fuera un cazador que quiere alimentar a la familia, lo dejó encima de una mesa, como

retribuyendo el cariño que se le daba. Era increíble el "Betún". A veces jugaba a molestarle cerca a su cabeza y me ladraba muy cerca a mi cara. Cuando mi enamorada nos vió, dijo que yo tenía sus ojos, que tenía los ojos de un siberiano, no por el color, sino por la forma. No sé que tanto sea cierto, pero la verdad ese perro era como mi hijo. Había terminado con mi enamorada y deje de verla buen tiempo, y de pronto recibí una llamada de ella, llorosa me decía que Beto había comido veneno y estaba mal. Fui corriendo a su casa, el estaba muy mal, pero felizmente el veterinario pudo salvarlo. El volver a ver a mi ex, hizo que volviéramos a estar juntos, tomamos el hecho de que Beto tome veneno como un intento de suicidio por no ver a su padre (yo), al final todo estuvo bien, de nuevo juntos y el "abetun" sano. Pasó el tiempo y por cosas del destino nos separamos otra vez. Deje de verla cerca de 1 año y de pronto recibí una llamada de ella, muy asustada y llorosa, Beto había comido veneno otra vez. Fui a su casa dejando cosas importantes que debía hacer (
nunca le dije a mi banda, porque un día antes del concierto, no fui al ensayo programado, con esto se enterarán supongo). Llegué y vi por la ventana a Betito tirado en el suelo con la familia de mi ex alrededor, casi me pongo a llorar, Beto estaba muy mal. Solo gemía en el suelo, no podía moverse mucho, mi ex decía que ya no podría luchar más, yo no quería que muriera. Me fui a las 11pm de su casa, no sin antes abrazarnos con mi ex (3 días después volveríamos). Al día siguiente, ella me llamó, me dijo que Beto había muerto unos minutos después de irme.
Lo vi por última vez con vida, y el me vió, con eso que siempre tendré de él, con sus... ojos de siberiano. Perdóname Beto, perdóname por no poder hacer realidad tu sueño, pero ya no podía seguir más, lo siento, lo siento mucho... hijo mio.