sábado, marzo 25, 2006

El Ave que verá muchos Colores



Entrar en ti, sentirte hasta no ver pasar ni un reflejo más, no saber nada del ave que verá muchos colores, y que será muy feliz entre cadenas y volando sobre un precipicio.
Lo más hermoso no aguanta estar aprisionado, y trata de salir transformando tu cuerpo, que deja de ser humano para convertirse en algo angelical de tal belleza que ni siquiera, el más sublime de los sueños podría retratar esa imagen de niña indefensa, cautivante y salvaje. Tus manos, que podrían devolverme la vida con una caricia, que podrían clavarse en algun demonio transformandolo en tu súbdito y leal seguidor. Tus labios, que se muestran tan provocativos y tan insultantes ante una herida palpante del cielo, del cielo con pepitas de oro, del cielo, que los vio juntarse a los míos, a la hora indicada y de la forma en la que Dios quizo.

La única forma de verte volar, será, dejando que vueles...